Prevención y diagnóstico
Botox y ortopedia
El Botox puede emplearse en diversos problemas musculoesqueléticos, en particular en:
Botox: su solución ante contracturas dolorosas y sobrecarga.
¿Cuándo puede ayudar el Botox?
- Codo de tenista (epicondilopatía lateral)
- Codo de golfista (epicondilopatía medial)
- Fascitis plantar / espolón calcáneo
- Contracturas musculares tras una sobrecarga
- Puntos gatillo y dolor miofascial
- Espasticidad o cargas incorrectas del aparato locomotor
Uso fuera de indicación (off-label)
Tenga en cuenta que en estas indicaciones el Botox se emplea «off-label», es decir, fuera de los usos para los que fue autorizado en origen. El tratamiento se basa en la experiencia clínica y en estudios que muestran que una inyección dirigida a menudo puede ser muy eficaz.
¿Cómo funciona el tratamiento?
- Intervención ambulatoria breve
- Inyección dirigida en los músculos o tendones afectados bajo control ecográfico
- Efecto al cabo de unos 5–14 días
- Alivio duradero del dolor durante 3–6 meses, según la indicación
Sus ventajas
- Tratamiento suave y mínimamente invasivo
- Reducción del dolor y de la tensión muscular
- Mejor movilidad y más facilidad en la vida cotidiana
Asesoramiento y cita
Valoramos juntos si el Botox es adecuado para sus molestias y elaboramos un plan de tratamiento individual.